El travesti que sabÃa demasiado
No nos negarán ustedes que el asunto de las tetas de silicona es auténticamente casposo se mire por donde se mire. El hecho de que en una peluquerÃa, al tiempo que la señora se ponga al dÃa de los cotilleos con el Hola o el Pronto, un travesti le inyecte silicona en sus pechos por el módico precio de 240 Euros, cuando una operación de este tipo vale hasta 6 veces más no deja de tener su gracia.
Aclaramos que nada de gracia tiene para nadie las consecuencias fÃsicas en las pacientes, que no engañadas, porque, muy inconsecuente hay que ser para ir a una peluquerÃa a requerir unos servicios que deben hacerse en clÃnicas, con médicos y medios especÃficos.
Pero Pedro Alfonso, de nombre artÃstico Ruth Socorro, que asà se llama el travesti, no se corta, acude a los espacios televisivos, suponemos que cobrando por ello, y se autoexcluye de toda responsabilidad, como si no hubiera pasado nada, llegando a afirmar que a más de una fémina con sÃntomas de depresión la ha ayudado a superar el trance inyectándole silicona. Hasta aquà todo pudiera parecer el guión de una telenovela, que se podrÃa llamar PeluquerÃa Mariló, situada en el centro de Las Palmas de G.C.
Pero no es asÃ, todo ello es cierto, Ruth aprendió a poner inyecciones con un médico catalán con el que trabajó durante algunos años, afirma que la tarea es fácil, que se le da estupendamente, y que lo debe haber realizado en unas mil ocasiones (aquà no aclara si se trata de 2 inyecciones por paciente, con lo cual serÃan 500 las afectadas, o si bien se trata de 1000 pacientes, con lo cual serÃan 2000 inyecciones) y por si fuera poco, afirma que goza de nombre y prestigio en el mundo de la belleza.
Nunca la ignorancia fue tan atrevida, no sólo por el travesti sino por las pacientes. Ahora se oyen las primeras voces que reivindican al Gobierno un mayor control del asunto. Es la vieja costumbre de acudir a la Administración para cubrir los excesos de confianza y de ignorancia de las afectadas.
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La Frase...



Comentarios
[...] En los últimos tiempos han aflorado por nuestras calles todo tipo de salones de belleza, depilación y esteticienes de dudosa profesionalidad, que lo mismo te hacen la depilación parcial que te inyectan silicona en los pechos. Todo muy lejos de las antiguas y casi desaparecidas barberÃas, lugar exclusivo para el encuentro de los hombres, donde hace ya algunos años y a la escondÃa del barbero, vi yo una de las primeras tetas, de la mano del interviú, que por entonces causaba estragos entre la población pre-adolescente. [...]
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