Rebelde sin causa
Por fin llegó la noticia más esperada en el entorno de la U.D en los últimos 7 meses, es decir el tiempo que Manolo Torres lleva como Director de Fútbol: su destitución. A Torres le ha traicionado su mal rollo, su incapacidad para las relaciones humanas en un puesto que requiere de ellas, enfrentándose en tan sólo 7 meses a jugadores, entrenadores de filiales, padres de jugadores, aficionados, medios de comunicación, etc.
Parece claro que Manolo forzó la situación para salir de la U.D antes de que el proyecto fracasara estrepitósamente, opción que deducimos de la entrevista publicada el pasado sábado en La Provincia/DLP en donde largó y rajó como en él es habitual.
En esa misma entrevista decÃa que jugadores como Orlando, que tienen contrato millonario, tendrÃan que repartirlo entre sus compañeros, haciendo gala de un “comunismo” mal entendido. Sin embargo, Torres ha afirmado en las últimas horas que no va a perdonar ni un céntimo de euro al club, y que va a cobrar sus 4 años Ãntegros de contrato.
Un contrato que supuso arduas negociaciones allá por julio del 2002 cuando Manolo entró a formar parte del organigrama deportivo de la entidad. Él sabÃa, mejor que nadie, lo que hacÃa: negocio un contrato de 4 años, me porto mal, me echan y cobro todo. Todo un genio de las finanzas. Más que una buena indemnización, este hombre lo que necesita es un exorcismo. El viernes dará una rueda de prensa en la que promete rajar de lo lindo. La mancha del “chapapote vocal” de Torres puede llegar hasta la casa-palacio de Bravo Murillo.
Otra cosa que no se entiende y que suena a farsa son las insinuaciones del presidente Luis González en las últimas horas en las que dice que la decisión de la destitución del Director deportivo se tomó a espaldas de Angulo, imposible de creer cuando es bien sabido que es él quien rige los designios del club, siendo los Consejeros y el propio González simples tÃteres ejecutantes. Si de verdad fuera verdad la versión del presidente, habrÃa que esperar en las próximas fechas su propia destitución o quizá la de algún consejero.
Para acabar, una más de Torres; Segundo Almeida se ha perfilado en todo este tiempo como uno de los principales defensores de Torres, alabando todas y cada una de sus decisiones, pero Manolo, que el dÃa del cese no estaba para amigos, le cortó el teléfono, con el consiguiente rebote de Almeida. Lo dicho, Torres, para Defensor del Pueblo.
Compartelo:


La Frase...



Comentarios
Añade tu opinión