Carroña Canaria
Aunque sea un poco largo, no duden en gastar dos minutos de sus vidas en leer este post. Descubrí en el estante de una librería un pequeño tratado dedicado enteramente a la televisión basura. El libro tiene el aliciente de haber sido escrito por alguien que conoció desde dentro el bonito mundo de la televisión con olor a sobaco. La arrepentida periodista pasó algunos años revolcandose en este chiquero infecto de paquirrines y matamoros antes de redimirse y decidir contarlo todo. ¿Y que tiene que ver esto con caspacanaria? Pues que en un capítulo la autora cuenta su paso por la Televisión Canaria (la nuestra) y el estilazo que gastaban haciendo programas. Difícil encontrar algo más grimoso, lean…
“…Y llegó la oferta de Canarias. Boomerang le vendió un magacín de mañana a esa incipiente televisíon autonómica y me propuso incorporarme. Un tiempo en las islas afortunadas, ¿por qué no? El contenido de la “guagua”, así se llamaba, sería, según me explicaron los productores al hacerme la oferta:
-Una hora de testimonios.
-Una hora de sucesos de todo tipo, pintorescos, brutales, emocionantes.
-Una hora de corazón (la agencia Corpa nos ofrecía imagenes que nosotros desbrozábamos en plató como se hace cada día durante siete horas en las televisiones).
Y ya está. Cada día, lo mismo. En una isla que te recorres en unas horas, pensé, será imposible llenar tantas horas de emisión con este contenido. Pero no. Supongo que tenía mucho que ver que la televisión acababa de nacer en la isla y que por tanto nadie estaba todavía lo suficientemente quemado para hacerles ascos a los focos. O que eso que dicen del viento es verdad. El caso es que mi equipo llenaba cada día ese contenedor del que les he hablado. Llegué a pensar que la gente mentía, por lo fácil que resultaba encontrar, por ejemplo, a mujeres maltratadas.
Recuerdo que media hora antes de empezar uno de los múltiples programas que dedicábamos a este tema, el testimonio principal, el de una mujer de sesenta y cinco años que llevaba décadas recibiendo palizas, se nos perdió. El taxi no la encontraba. Llamé a su casa y me contestó la hija.
-Te llamo de la tele, estamos buscando a tu madre. ¿Tú sabes dónde está?
-Pues no, se ha marchado hace un rato, al programa -me contestó.
-Uf, bueno…Por cierto- le dije- ¿a ti te han pegado alguna vez?
-… Si- me respondió.
-¿Y por qué no te vienes al programa a contarlo?
-… Bueno.
Y vino. Quizá la conversación fue un poco más larga, pero tampoco se crean. No me pregunten por qué se me ocurrió preguntárselo. Supongo que tenía miucho que ver con la inmediatez del directo, por una parte, y con la situación familiar en la que se hallaba instalada la madre perdida, por otra parte (una vez más nos movíamos en la esferas más bajas de la sociedad canaria).
Las dos lineas de actuación eran: me pegan y soy homosexual. Habíamos descubierto que estos dos ejes eran los que siempre funcionaban en audiencia y por tanto los exprimíamos. Con variaciones, con matices, con efectos colaterales. Y con el tiempo fuimos subiendo de tono.
A veces, un suceso impactante centraba la atención durante unos días y entonces aparcábamos palizas y gays para instalarnos en el hecho trágico. Y lo diseccionábamos hasta que no quedaba NADA por contar. Recuerdo uno.
Un hombre le había partido el cuello a us hija de siete años y después se había suicidado. El el magacín habíamos informado ampliamente del asesinato y para ese día, el del entierro, necesitabamos cosas nuevas. Por supuesto enviamos al funeral, multitudinario, a cuantas cámaras pudimos. Mandé a una redactora a cubrirlo para que le sacara declaraciones a algún familiar, y, si fuera posible, se trajera al plató a algún vecino o allegado, para cubrir la noticia con lago más que imágenes mil veces ofrecidas.
En el entierro estaba la abuela de la niña (y madre del suicida) , la tía de la niña (y hermana del suicida). La redactora se vino del cementerio, en el coche de producción, con la madre y la hermana del suicida.
-No he conseguido a la madre de la niña, pero he estado a punto
-me dijo-. A la del asesino le he dicho que vamos a limpiar la imagen de su hijo.
¿Limpiar la imagen del suicida que antes de suicidarse le ha partido el cuello a su hija de siete años? Increible. No había hecho falta prometerles nada, ni ofrecerles un cuidado especial. Del cementerio al plató. Aquello iba a ser una bomba.
De riguroso luto, y discretamente maquilladas, se sentaron en nuestro sofá, y lo contaron TODO con pelos y señales. Al menos todo lo que sabían.
Para rizar más el rizo, y alentada por aquel pelotazo, se me ocurrió que podiamos llamar a la abuela, y la llamamos y aceptó, y entró por teléfono. E incluso discutió con su familia política. un éxito redondo. Batimos récords de audiencia.
Pero con el tiempo dábamos piruetas cada vez más arriesgadas, cada vez más al limite. y abandoné la isla. Y me pregunto: ¿merece la pena? ¿compensa aguantar a presentadores-productores-directivos divos? ¿Es necesario relegar la vida personal y dejarse la piel en un trabajo infame para arrancar programas baratos que no te dan nada? ¿Hay que ir a los cementerios a buscar a madres y hermanas de asesinos, maquillarlas, utilizarlas un rato y luego soltarlas? ¿Sirve de algo dirigir programas que apenas aportan unas risitas y algunos resoplidos? ¿Me importa que las mujeres sigan siendo maltratadas? ¿Era esto lo que “quería” cuando “quería” ser periodista?”
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La Frase...



Comentarios
A parte del tono de superioridad colonial de la presunta periodista (”una isla que te recorres en un par de horas…”) se destaca otro, también de superioridad, estilo al que está en alcohólicos anónimos o al rehabilitado de las drogas que pasó por proyecto hombre y que no quieren saber más de lo que fue su adicción. Reconozco que cuando dejé de fumar tuve este tonito de superado un cierto tiempo. Lo que espero que diga en algún lado del libro es que por mucha carroña que hubiera sabido destapar en su momento también cobró de ello, vivió con ello y no se quejó nunca por ello. A veces no se sabe quién es peor, si la audiencia o los que programan la audiencia.
El libro se llama “Mírame tonto” y es, si no recuerdo mal (corrígeme Little Michael), de Mariola Cubells. Lo leí hace un par de años (lo recomiendo a todo el mundo que tenga cuajo y ganas de saber cómo nos colocan una parrilla de televisión pestilente). Recuerdo que leí esta parte bastante avergonzada, y sintiendo lástima por esos cuantos amigos míos que trabajan o han trabajado en la TV-C, saben lo que hay pero tienen que ganarse las lentejas.
¡Qué envidia de foto Perple! Son de las que me gusta a mi para sacar por aquí…
Excelente documento, Miguelito. Tendrás que decirnos quien fue la artista que escribió todo esto.
Se confirma lo que todos nos temíamos: todo vale por la audiencia. Esto fue en “La Guagua”, aquél mítico programa que duró algunas temporadas y que se convirtió en buque insignia de la Televisión Autonómica, como se denominaba por entonces. Luego vino Paco Moreno como director general y suprimió este programa y todos los contenidos rosas de la programación. Durante un tiempo, la Tv Canaria recuperó algo de audiencia y de credibilidad. Pero ahora estamos peor que antes si añadimos el tiempo que ha pasado y la experiencia que se le supone al propio ente y a sus profesionales.
Se ha eliminado el Canarias Directo, un programa que ya cansaba pero que al menos mostraba una cara “amable” de nuestra tierra por “Primer Plano”, un programa tipo “Gente” de TVE en el que se muestra lo peor de los sucesos y el chusquerío que ocurre a diario en nuestra tierra.
Los informativos aburren por su explícita manipulación. Ya lo denunció hace unos días López Aguilar, candidato más votado en las últimas elecciones autonómicas, que dió una rueda de prensa de la cual no se hicieron eco en la tv que pagamos todos. Como ésta, cientos.
Este invento que nos cuesta una millonada cada año era rechazado en su inicio por un Partido Popular que ahora anda muy agustito asomando la cabeza por allí cada vez que puede. REcuerdo que Soria llegó a decir hace 8 años en campaña que de llegar a presidir la autonomía, acabaría con la tele canaria. Ahora que es el dueño de las perras, algo podrá hacer, como recortar el presupuesto por ejemplo o al menos, poner algo de seriedad en esa casa.
Esta mujer es mi ejemplo a seguir, primero se dedica a vender las miserias humanas y “endespues” nos vende, en formato libro, las desventuras y vicisitudes de su vida en el “Lado oscuro de la fuerza” (se me sale el lado Friki).
Lo mejor, cobra por los lados…. manda de los que vienen en cartones
PD:
Vale, la tele-basura es BASURA, y por eso se llama así. Gran bolero de Los Panchos que recomiendo, por otra parte. Pero si esta mujer es periodista y escribe de esta manera (presupongo que el texto está extraído de su libro sin añadiduras posteriores) deja mucho que desear. Refleja incultura. Que la televisión autonómica de Canarias es una cagada es obvio, no tengo nada en contra de que se la critique.
Y todo esto lo pagamos los canarios. Una auténtica vergüenza.
De las televisiones autonómicas la más floja y rancia es sin duda “La Nuestra”. Mandaría cerrala mañana mismo, sintiéndolo solamente por los curritos que tienen que sacar su familia adelante con el sueldo que les dan.
Hombre, al menos, cuando se dió cuenta de como apestaba todo, tuvo la integridad suficiente como para dejar la isla y se pararse a pensar. Muchos pseudo-periodistas se pasan toda su carrera descuartizando gente sin compasión!
Aparte, que el libro no ha sido muy publicitado, así que no sé si habrá ganado mucho por ese lado.
El canarias directo no lo han suprimido. La nueva temporada empieza en octubre.
No nos puede sorprender….es lo que hay en las calles ,en las barriadas,en los colegios,en los pueblos de Canarias…..Basura sobre basura
“presupongo que el texto está extraído de su libro sin añadiduras posteriores”
presupones bien. Es así tal cual. Sin azucar ni calorías añadidadas, extraído de las paginas 131 y 132 del libro que cita “perple”
Me he quedado bastante sorprendido por los comentarios que hace esa supuesta persona que trabajó en “La Guagua” de directora. Lo digo porque yo fuí redactor de la guagua desde su comienzo hasta cumplir 2 temporadas y media allí. La 1ª directora fue una mujer que nos enseñó mucho de televisión pero que iba en contra de los interes de Boomerang, era Adriana Kaplan, dudo mucho de que esta mujer dijera esas palabras porque ella fue discípula de Valerio Lazaroff y parte importante en el programa “Sorpresa, Sorpresa” donde también se descarnizaba la vida de la gente. De subdirectora tuvimos a Sandra, imposible que pueda hablar mal de los que hasta hace poco le daban de comer, y ella se fue para ser subdirectora del Salsa Rosa. Luego tuvimos de director a Raul García, “imposible” que lo dijera él, creo que ha montado junto a varios su propia productora despues de estar hasta el moño de Pepe, Macu, Ricote y compañía, es decir, Boomerang. Luego tuvimos a un canario, Alejandro, excelente persona y muy poco valorado pero tampoco. Las 2 únicas personas que me quedan por el tiempo en que ella cuenta la historia son: Luisa Martín, que nunca fue directora, llegó a ser jefa de redacción y se fue a su pueblo de nuevo engañada por Boomerang porque le habían prometido trabajo para su marido y mi sospecha mas profunda: “GENARO” redactor inhumano, mal compañero, pelota, rastrero y otras calificaciones despectivas, que cuando llegó a Canarias, pensó que aquí íbamos con taparabos vendiéndoles toallas a los turistas. Dejó la televisión porque según él, “mi padre es abogado y me ha conseguido unn puesto en el departamento de prensa del Ayto. de Sevilla”. Por lo demás, es imposible, que yo recuerde, que hayan sido otros, porque Ana Rodríguez sigue currrando allí, etc…
La historia que cuenta si es real, recuerdo ese caso como si hubiese sido ayer. Él era vigilante de seguridad, y se llevó a la niña a la cumbre. Lo triste del caso es que él había ido al programa semanas antes para contarnos (por cierto, este caso lo llevó mi gran amiga y aliada, María Sosa) que la madre de la niña prohibía al padre verla, en fin, una historia muy desgraciada. Pero eso no es todo, y quiero contarlo. Una vez se reunieron con nosotros la cúpula de Boomerang para informarnos que las audiencias estaban bajando. Nosotros alegamos que se estaban repitiendo muchas historias, recuerdo que una mujer llegó a ir 5 veces. La respuesta de esta cúpula fue la de buscar otros medios para buscar invitados. Nosotros preguntamos cual medio, y estos nos abrieron un periódico por la sección de esquelas y dijeron: Miren, toda persona con menos de 35 años que haya fallecido, seguro que fue algo especial. Nuestra cara era de perplejidad, no nos lo podíamos creer. Pues bien, a pesar de estar en contra, o nos quedaba otra, y si alguno de mis 4 compañeros redactores en aquella época me están leyendo sabrán que lo que cuento es cierto. Me tocó a mi primero hacer la llamada, por cierto, se preguntarán el porqué de las esquelas, pues muy fácil, en ellas aparecen los nombres y dos apellidos de los familiares, algo fácil a la hora de connseguir un número de teléfono. Pues el caso era de una niña de solo 1 añito, voy a omitir el lugar por respeto. Pues bien, tuve que localizar a esta familia a través del cura que hizo la misa y efectivamente, los padres creyeron que fué negligencia médica, dos días mas tarde los tuvimos en el plató. Y así innumerables casos. Pero seamos realistas, un programa existe por demanda y si hay demanda existe.
He estado observando algunos foros sobre la Mariola Cubells, no me suena nada, pero sí es cierto que mis sospechas sobre Genaro se han desvanecido, pobre Genaro, y confirmo como sospechosa número 1 a la valenciana, reina de su tierra, LUISA MARTÍN. Trabajó en “Tombola”, es de Valencia, vamos una perfecta negra que te has buscado Mariola, porque no te conozco de nada, TU NO HAS ESTADO TRABAJANDO EN “LA GUAGUA” y Luisa nunca fue directora, estaba todo el día quejándose, yo tuve muchos enfrentamientos con ella por su prepotencia.
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