Y Pacuco bajó del cielo
Vemos en el video a Pacuco Guedes el día de su presentación como candidato por el CCN al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. Pacuco desciende del cielo para acercarse a sus discípulos y obrar el milagro del pan y los peces, pues esa noche todo el mundo alcanzó algo caliente con que llenar el estómago. Precisamente de ahí le vienen a uno todos los males que produce escuchar el discurso de este personaje en donde habla de ”impulsar políticas sociales” y otras perlas de gran altura política que lee en el escrito del que no puede levantar la vista sopena de equivocarse. Nunca fue amigo de la oratoria.
Pacuco Guedes ha sido un político hecho a sí mismo, de los que puede haber miles repartidos por nuestra comunidad. De esos que “haciendo favores” a los vecinos a cambio del voto ha sido encumbrado por sus propios conciudadanos a la categoría de héroe local. Aunque comenzó su andadura política en el PSOE, con quien llegó a ocupar varias concejalías durante algunos años, al final de la pasada legislatura, y cuando ya eran evidentes los rumores sobre su modus operandi, fue expulsado del partido, momento en el que Nacho aprovechó para ficharlo en su club. Pensaban en el CCN que con el tirón popular de Pacuco, sobre todo en su barrio marinero: el Castillo del Romeral, conseguirían un puñao de votos decisivo.
El pasado 28 de junio, Pacuco Guedes era detenido, junto con otros imputados en la “Operación paraíso”, donde se le acusa, entre otras cosas, de haber saqueado las arcas municipales engordando extraordinariamente (y ordinariamente) su patrimonio, con yate incluído. Como héroe local que es, su pueblo no pudo soportar que unos periodistas de Antena 3 se dirigieran a su vivienda el día de la detención en busca de morbo. Así, la emprendieron a golpes y patadas con un cámara del citado medio que acabó por los suelos, dejando inservible la cámara que portaba.
Ayer, y tras casi 6 meses en prisión, se ordenó la libertad de Pacuco lo que supuso una explosión de júbilo en su pueblo, que a punto estuvo de presentarse a las puertas de la prisión para celebrar el acontecimiento. Según los familiares, unos 300 se disponían a hacerlo.
A mí toda esta historia me recuerda muchísimo a la de Dimas Martín, otro que a pesar de haber sido condenado en varias ocasiones, aun sigue contando con el perdón y la simpatía popular, que siempre será más importante que una sentencia condenatoria. Faltaría más.
PD: Se me fue la mano con el final del video, más digno del Tomate que de CaspaCanaria. Espero que sepan disculparme…
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La Frase...



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