En navidades no te cases
Es muy probable que el obispo de La Laguna, ese que tan bien lo han comparado por aquí con el Oroncio Casullas de la novela de La Zurda de Guerrilla Urbana Islas Canallas, antes de ser lo que es, un impresentable, hiciera bodas cristianas como su dios manda. Es de entender, por supuesto, que evitara las primeras comuniones ya que seguro los pequeños iban a acudir a él provocando, cosa que tampoco es cuestión. Hace unas semanas prometí por aquí poner una tercera pata del triángulo del horror lagunero de la decoración navideña tras la postal de los reyes asomados al balcón o los muñecos de nieve de la ferretería. Las fotos que aquí ven son de una tienda de bodas de La Laguna. A mi, humildemente, me da la impresión de que tratan de ser de tan buen gusto que en algún momento alguien la caga y no dejan de ser algo sencillamente hortera. En fin, que espero que las disfruten tanto como el 2008 que ya viene.
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La Frase...



Comentarios
¿Me lo parece a mí o el muñeco de nieve tiene la nariz palote palote?
Desde que habló monseñor es que veo provocación en todos lados.
Es normal, mi queridísima Perple, no observa Usted la actitud provocadora de los Pingüinos.
Si es que van buscando guerra, leñe.
Saludos y Feliz 2008
Don Santi: ¿y no vio usted el conjunto en blanco y naranja-dorado que había al lado del de la foto? ¡Es aún más terrorífico!
A la final se impuso el buen gusto.
http://www.eldia.es/2008-01-04/ultima/ultima2.htm
Si es que, por aquí, criticamos por criticar.
Saludos
http://www.diariodeavisos.com/diariodeavisos/content/257400/
Lo mejor de todo es que ese escaparate se viene fraguando desde hace unos meses (siempre con ese “simpático” gusto que les caracteriza). Verán, todo comenzó, si no recuerdo mal, con los trajes de los niños, blancos con un toquito rojo, posteriormente vino un lazo rojo de lo más “tuneado” que rodeaba la cintura de la novia y caía atrás terminando en dos floripondios del mismo color. Tras esto vino la corbata del colega, también del bonito color, y junto antes de que el traje se convirtiera al fin en la calabaza de la foto, vinieron los zapatos (de raso), el liguero y demás adornillos ¿a que no saben de qué color?…
¿Y claro, cómo puede pasar desapercibido tanto “glamour” a un usuario habitual de ese trocito de acera que discurre a su lado?
Saludos amigos y disculpas por el rollo
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