ÉL me guÃa, yo conduzco (II)
Viendo la enorme repercusión que tuvo el hallazgo de un Cristo copilotando un vehÃculo, nos hemos visto obligados a regresar al lugar del crimen para obtener nuevas imágenes. Puede sorprender que el vehÃculo en cuestión sea un OPEL y no un SEAT 124 o incluso un 600. Creo que el vehÃculo no dispone de alarma ni falta que le hace. Probablemente, los chorizos no se atrevan a reventar las lunas del coche teniendo dentro a semejante figura mirándoles con carita de pena. Y es que aunque Parramón o sus amigos no vean el delito, Dios está arriba y todo lo ve. No hay peor condena para un humano que esa.
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La Frase...



Comentarios
¡Ey, un respeto! ¡Que sólo se le olvidó rociar el coche con agua bendita! XD
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