Libertad, para tÃ
El Teletexto de la Televisión Canaria se ha convertido en la forma de comunicación más usada entre los presos, que no pueden disponer de teléfono móvil dentro de la prisión, y sus familiares. AsÃ, los parientes, mayormente esposas enamoradas, se comunican con sus maridos presos a través de mensajes que mandan a un número y que luego son publicados en la página 657 del Teletexto, todo ello previo pago, que nadie piense que la generosidad de los servicios sociales de este gobierno da para tanto. En esa página podemos encontrar promesas de amor; “te voy a esperar hasta que salgas de ahÓ, recados del abogado y tiernas dedicatorias de los peques a sus progenitores privados de libertad. El sistema nos recuerda mucho a los programas nocturnos de Radio Faycán, en los que la gran mayorÃa de llamadas son para dedicar canciones de José Vélez a alguien que se encuentra en un módulo de la cárcel y para que “pase buena noche, pa tà Sonia, pa Domingo y pa los niños“.
 PD: Se recomienda visitar esta página varias veces al dÃa y sobre todos los fines de semana, que es cuando aumenta significativamente la temperatura de los textos, ya saben aquello de sábado sabadete… Igualmente se recomienda leer las dedicatorias con una canción de Los Calis de fondo y no asombrarse con las faltas de ortografÃa. Los puristas pueden pasar un mal rato, quedan advertidos
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La Frase...



Comentarios
Perplejita me hallo, oiga.
Perplejito mi haigo, oya
La entrada se podÃa haber llamado “Amor 657″ que tiene más pinta de telenovela que no va a acabar nunca.
Ejem… ejem… Perplejita no hay más que una…
La verdad es que no conocÃa que el teletexto ofertara este servicio. Y es que el teletexto es un mundo desaprovechado de posibilidades.
Como es bien sabido muchos por no decir la gran mayoria de presos, poseen sus telefonos moviles dentro de las celdas …. que tipo de control tienen los funcionarios ? o quizas los funcionarios tienen un extra por la vista gorda ? ….
Lo impresionante es cómo hay gente que todavÃa le dedica tiempo a navegar en los telextos y encontrarse asà con cosas como esta.
Estimado Pepe, no olvides que un casposo nunca puede rechazar ningún objeto de investigación. Porque la caspa se encuentra donde menos te la esperas.
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